El vino boliviano tiene una deuda de gratitud con un economista holandés reconvertido en una de las máximas autoridades del vino a nivel mundial.
Cees van Casteren fue quien organizó la cata a ciegas donde un tannat de Tarija quedó a centímetros de vencer a Francia, un resultado que The New York Times tomó como prueba de que el vino de altura boliviano puede pararse de igual a igual frente a los mejores del mundo.
Fue en abril de 2018 cuando once Másters of Wine MW de Reino Unido, Australia, Sudáfrica, Canadá y otros países llegaron a Tarija invitados por Wines of Bolivia. Detrás de esa visita, gestada durante años, estaba Van Casteren, quien desde hacía casi una década trabajaba como consultor del gobierno de los Países Bajos ayudando a bodegas bolivianas a preparar sus vinos para la exportación.
La delegación recorrió Campos de Solana, Kohlberg, Aranjuez, Casa Real, y probó tannats de todo el mundo en una cata a ciegas, organizada por el propio Van Casteren. Ahí, el “Único” de Campos de Solana se quedó con el segundo lugar, apenas detrás de La Tyre del Château Montus francés y a una fracción de su precio.
“Se puede decir que Bolivia ganó el concurso”, resumió Van Casteren al NYT meses después. Los once MW fueron nombrados esa misma semana Embajadores de Wines of Bolivia.
QUIÉN ES
Economista de formación por la Universidad de Tilburg, hizo carrera en la industria química antes de volcarse al vino. En 2012 obtuvo el título de Master of Wine, tras rendir el examen del Instituto de Másters of Wine de Londres. Escribió más de diez libros sobre vinos.
