La firma Milcast corp propietaria de la bodega Aranjuez srl viene hace más de 10 años trabajando por una viticultura más sostenible. Hasta el momento más del 50% de sus fincas ya usan paneles solares, por lo cual avanzan hacia una viticultura más amigable con el medio ambiente.
A este componente, se suma la incorporación del manejo fitosanitario de productos orgánicos, la idea a futuro es completar el ciclo anual. El otro componente es la parte humana, sobre el manejo del viñedo mismo. Se utiliza mucha mano de obra en los trabajos de desoje, de despunte, de raleos, de cosechas, entonces es una gestión casi personalizado de la planta.
“Este componente cuida a la uva, que esté entera y uniforme, que satisfaga los parámetros enológicos y que llegue a la bodega de esa manera para que se elabore un vino de calidad”, explica el gerente de las fincas, Ing. Ernesto Verdún, quien cuenta con más de 25 años de experiencia en el rubro.

Los próximos pasos planificados tiene que ver con ampliar los sistemas de energía solar en todas las fincas, continuar incorporando productos orgánicos en el manejo fitosanitario y mantener un manejo humano del viñedo para continuar produciendo uvas y vino de calidad.
Revista Moscatel visitó la finca Don Milton, en honor al fundador de la bodega. Siendo una finca modelo en cuanto al uso de paneles solares para el funcionamiento del riego tecnificado.
Al respecto, Verdún dijo: es muy importante para la empresa y para las zonas donde implementamos, porque se dejó de hacer intervenciones para llevar la energía trifásica, ya que implicaba trasladar postes, alambres, transformadores, lo que ocasiona contaminación.
En la finca de don Milton se emplea paneles solares para transferir energía continua y alimentar los sistemas de riego. Los paneles alemanes tienen una durabilidad de 30 a 40 años, agrega.

Complementa explicando que los paneles transferen energía continua que accionan el sistema de riego. “Esta finca tiene 15 hectáreas y cada módulo de riego abarca 2 hectáreas y media. Es útil porque cuando no funciona en la noche, se sigue alimentando de la represa. En esta finca tenemos siete años funcionando. Cada módulo alcanza a 380 vatios, diseñados de acuerdo al requerimiento de la bomba que se necesita para dicha finca”.
“Estamos muy contentos con la energía limpia, funcionan los 365 días, se puede programar automáticamente, sale el sol se acciona, se oculta se apaga la bomba, entonces es muy útil”, confirma Verdún.
La proyección es muy interesante. “A futuro nuestra impulso es seguir sustituyendo poco a poco el otro 50 % que tenemos con energía trifásica”.
En definitiva, el uso de energía limpia contribuye con prácticas agrícolas sostenibles, misión a la cual está embarcado Aranjuez.
