En lo profundo de los encantadores valles cruceños de Pampa Grande, Bolivia, nace Bodega Delabu (pronunciado *Delabú*, con énfasis en la ‘u’ final), un lugar donde la tierra, el tiempo y la tradición se encuentran en armonía.
Nuestra historia refleja el amor por el viñedo y la vida tranquila que ofrece este rincón, situado justo frente al majestuoso Parque Nacional Amboró, un entorno natural que enriquece la esencia de nuestros vinos.
El nombre Delabu surge del legado de nuestra abuela, la figura que nos inspira y cuyo espíritu vive en cada botella. Aquí, la naturaleza nos recuerda lo esencial: lo simple y lo auténtico. En cada vino se destila una historia, fruto del trabajo de generaciones, cultivado con dedicación en los fértiles suelos de Pampa Grande, donde el clima perfecto de sol y frescura nutre nuestras vides.


Nuestro sueño comenzó en 2020 y alcanzó un hito importante con nuestra primera vendimia en diciembre de 2023. De esta cosecha nacieron nuestros primeros vinos: tres tintos —Tannat, Malbec y Syrah— y un blanco —Moscatel de Alejandría—, cada uno de ellos reflejando la tierra que los vio crecer. Estos vinos no solo celebran nuestra herencia, sino también el futuro que estamos construyendo.
Bodega Delabu es más que una bodega; es una casa, un lugar donde la pasión por el vino une a nuestra familia y comunidad. La influencia de nuestra abuela, con su amor por la tierra y la tradición, sigue guiando cada paso de nuestro camino.

Hoy, como una bodega boutique en crecimiento, estamos comprometidos en seguir ampliando nuestras plantaciones y ofreciendo nuevas experiencias. Nuestra meta es clara: que cada botella de Delabu sea un fragmento de nuestra historia, listo para ser compartido y disfrutado en cualquier lugar del mundo.
En Delabu, no solo creamos vino; creamos momentos inolvidables, conectamos con personas y cultivamos sueños. Te invitamos a ser parte de este viaje, a descubrir el alma de nuestra bodega y a disfrutar de una historia que apenas comienza.