Monovarietal o multivarietal son dos términos habituales y principales en la descripción de un vino. Se trata de un vino monovarietal cuando se elabora con una única variedad, y multivarietal cuando procede de la combinación de dos o más variedades.
En este segundo caso, cuando el vino se compone de varias uvas, es habitual emplear el término francés coupage, o lo que es lo mismo, vino de mezcla o ensamblaje. Una combinación en manos de su artífice condicionada por el tipo de elaboración que quiera conseguir.
No obstante, referida la explicación más básica, podemos hilar más fino. No es lo mismo hablar de vino multivarietal que de vino de mezcla. Multivarietal son conceptos que hacen referencia a las variedades. Sin embargo, en vinos de mezcla, el verbo mezclar (combinar) no afecta en exclusiva a la combinación de uvas en términos enológicos. También puede aludir a la combinación de vinos elaborados en diferentes depósitos, procedentes de diferentes parcelas, o distintas añadas, o crianzas… En cualquiera de estos casos también es correcto hablar de combinación (mezcla) sin que obligatoriamente participe más de un tipo de uva.
Es decir, también tendremos un “vino de mezcla” si por ejemplo el vino combina distintas cosechas de un mismo viñedo de tempranillo; o cuando se combina vino de un depósito de madera con otro vino que ha evolucionado en un huevo de hormigón, aunque estén elaborados con la misma variedad.
El término coupage es más acertado emplearlo cuando se habla de mezcla de vinos que de uvas; aunque en la práctica se viene utilizando indistintamente.
¿SOLO UNA VARIEDAD DE UVA?
Hay que tener en cuenta que se permite decir que un vino es monovarietal desde el momento que una variedad representa al menos el 85% de la composición. Teniendo en cuenta esto, son infinidad las referencias que conocemos como monovarietales pero que en realidad incorporan un pequeño porcentaje de otra u otras uvas acompañando a la principal. Compañía que en unos casos es anecdótica, pero que en otros casos ocasiones puede modificar el perfil original de la uva mayoritaria, según la variedad ‘acompañante’ elegida.
¿QUÉ VINO ES MEJOR?
Los vinos no son mejores ni peores por proceder de una uva o de varias. Depende de lo que quiera hacer el enólogo o la bodega en cuestión, del tipo de elaboración que busquen. Algunos eligen la diversidad porque disponer de variedad (en cuanto a perfiles aromáticos o tiempos de maduración de cada uva) ofrece más alternativas. De hecho, se suele decir que los grandes vinos del mundo son multivarietales por esa razón, porque el utilizar varios tipos de uva permite contar con una gama de características organolépticas más amplia y compleja.
Por otro lado, hay otros muchos que prefieren hacer vinos monovarietales porque de este modo mostrarán con más intensidad las características propias de la variedad empleada, tanto en aromas como en sabores.
En realidad, que se compongan de una o varias uvas no condiciona en exclusiva la calidad final. En el nivel de calidad son muchos los factores que participan.