Al final, la palabra que mejor resume su experiencia vuelve a aparecer, clara y sin artificios: lo auténtico. Para Tim Atkin, eso es Bolivia. Y eso, precisamente, su mayor fortaleza.
Tim es una persona que fluye, se acomoda al lugar y a su gente, cero exigente, y sobre todo disfruta al máximo de su profesión. Es un inglés mundial. Si la Academia Sueca del Premio Nobel otorgaría una distinción a personajes del mundo del vino, Tim ya hubiese recibido su medalla.
Llegó a Bolivia y se fue sorprendido porque descubrió un lugar con un vínculo entre el tiempo, lo auténtico y la facilidad con que las personas comparten alrededor de unas copas de vino.
Bolivia no es un país que grite. Sus vinos tampoco. Pero cuando alguien como Tim Atkin los prueba y los camina, el mensaje aparece con claridad: aquí hay algo único.
Tim es una de las voces más influyentes del mundo del vino. Estuvo en Bolivia conociendo su paisaje vitivinícola, catando sus vinos y bailando la cueca chapaca.
Tim se dio un espacio para hablar con la revista Moscatel y aquí su crónica:

AUTÉNTICO
Para el periodista de vinos, Bolivia encarna algo que el mundo del vino busca con urgencia: autenticidad. Vinos con historia, con territorio, con verdad. “En este momento estamos buscando cosas diferentes y auténticas”, afirma. Y Bolivia las tiene.
Incluso va más allá: imagina al país mostrando al mundo, en un mismo relato, café, cacao y vino. Tres productos de terruño, tres expresiones de origen, tres historias que pueden dialogar bajo una misma identidad.
Pero, por encima de todo, Atkin deja un mensaje directo a los productores: creer. Creer en lo que hacen, en la calidad de sus vinos y en la historia que tienen para contar. Defender sus valores, trabajar duro y ser fieles a sí mismos.
VÍNCULO
Cuando se le pregunta por un título que resuma esta historia, Atkin no duda: El vínculo. El puente entre pasado, presente y futuro. El reto de Bolivia no es elegir entre tradición o modernidad, sino sostener ambas a la vez. Honrar la antigüedad de sus viñedos sin dejar de hablar el lenguaje del vino contemporáneo. No caer en la nostalgia, pero tampoco en la simple novedad.
GENTE
“Lo primero que me llevo es la gente”, confiesa. Amistad, cercanía, celebración compartida. Personas que beben vino juntas, que caminan con una copa en la mano, que bailan, que conversan. Para Atkin, esa cultura del encuentro es el cimiento de todo lo demás. En un país pequeño en volumen, pero grande en potencial, la clave está en el trabajo colectivo: pensar el vino boliviano como un equipo y proyectarlo unido hacia el mundo.
ALTURA
Si hay una palabra que atraviesa todo el relato es altitud, agrega. Bolivia es vino de altura, y quizás de la altura extrema. Con viñedos que podrían alcanzar los 3.400 y 3.500 metros sobre el nivel del mar, “habría que atreverse a plantar un poco más arriba”. Lejos de ser una curiosidad, esta condición es una ventaja competitiva clara, un sello imposible de replicar, define.
VARIOS RUMBOS
Lo que más sorprende a Atkin es la diversidad. Bolivia no es un solo relato, sino varios que conviven y dialogan. Al menos tres regiones claramente diferenciadas y dos grandes caminos estilísticos: por un lado, los vinos más modernos, donde el Tannat, llegado recién a finales de los años 90, se perfila como la gran variedad internacional del país; por otro, un universo mucho más antiguo y profundamente identitario: las variedades criollas.
En el valle de Cinti, Atkin encontró una joya. Allí, entre paisajes que parecen detenidos en el tiempo, descubrió viñedos únicos. Viñas viejas, algunas con más de 200 años de historia, comparables solo con las de Canarias o Tacna.
Señala que la frescura, concentración y un perfume cautivador redefinen su percepción con las variedades criollas, como la Listán Prieto, Negra Criolla y una que le robó especial atención, la Vizchoqueña: “Una uva tinta de alma rosada, capaz de seducir tanto a amantes de los blancos como de los tintos”.
Variedades raras, casi secretas, que existen en muy pocos lugares del planeta y que en Bolivia encuentran una expresión propia.
Para Atkin, ambos caminos son igual de importantes. El desafío no es elegir, sino integrarlos.
ATKIN EN LA PIEL
- Ser honesto conmigo mismo es la piedra angular de lo que hago.
- Por encima de todo, creo en tratar a todo el mundo como me gustaría que me trataran a mí, con respeto y educación
- Estoy convencido de que el mayor reto al que se enfrenta la industria del vino es el cambio climático.
- El vino es una parte muy importante de la historia y civilización humana. Tenemos que defenderlo.
- Creo que el vino y la comida, disfrutados en buena compañía, forman parte de lo que considero una vida bien vivida
- Creo que todos podemos contribuir a la felicidad humana a nuestra pequeña manera. Sé considerado. Sé amable. Sé honesto.
- Trabaja duro.
- Intenta irradiar energía positiva.
- Defiende tus valores, sean cuales sean. Defiende lo que crees.
ATKIN BIO
El Master of Wine Tim Atkin MW es un galardonado periodista de vinos (escribe regularmente para Decanter y Harpers), reverenciado juez de vinos y copresidente del International Wine Challenge (IWC), presentador del podcast CorkTalk y autor de informes especiales sobre Burdeos, Borgoña, Sudáfrica, Argentina, Chile y Rioja.
Es difícil resumir las cuatro décadas de periodismo vinícola de Tim Atkin en unas pocas frases: su escritura prolífica y siempre rigurosamente investigada ha sido reconocida con más de treinta premios.
Cinco veces ganador del premio Glenfiddich Wine Writer, siete veces ganador del premio Louis Roederer, cuatro veces ganador del premio UK Wine Guild Wine Columnist of the Year y ganador del premio Lanson Wine Writer of the Year, Tim también ha recibido premios por su escritura en línea y por su propio sitio web, timatkin.com.
Tim, que habla español y francés con fluidez, preside los Premios Vinos de España y el Top 100 de Languedoc-Roussillon. ¿Y mencionamos que es un fotógrafo publicado?
Sin embargo, si conociste a Tim en Three Wine Men (es uno de los tres originales), sabrás que su verdadera pasión es ayudarte a encontrar un vino que te encantará y sobre el que te gustaría saber un poco.
