“El diseño tiene un concepto, tiene una historia para contar. El vino nos invita a descubrirlo con los sentidos y la etiqueta es parte de esta experiencia”, reflexiona Camila Rojas Cuevas, (diseñadora gráfica, profesora, directora creativa), y sobre todo una apasionada 24/7 de crear, imaginar, soñar, inspirar, jugar.
En Camila subyacen dos claves. Primero, su estado de creación, que busca la forma de dar a luz la idea y consecuentemente materializarla y transmitirla. Segundo, su estado de pasión, que proviene de los estímulos positivos internos que la movilizan constantemente.
Camila es parte de las nuevas generaciones de tarijeños que hacen foco en los estudios, que aportan, que enseñan. Líderes anónimos, que sin cámaras, nos muestran el camino y emiten señales de esperanza.
Camila es eso: creatividad, pasión, liderazgo, y sobre todo alguien que fluye en la vida con sus sueños. La Revista Moscatel habló en exclusiva. Aquí un boceto de su perfil:
PRINCIPIOS
Revista Moscatel (RM): Cómo te involucraste en el diseño. ¿Qué te inspiró a seguir esta carrera?
Camila Roja (CR): Una Crisis, jajaja, la verdad es que durante muchos años yo estaba segura de que iba a estudiar medicina, hasta tenía el libro del examen de ingreso, lo sigo teniendo de recuerdo; faltando unos meses para el examen empecé a cuestionarme si de verdad eso era lo que quería. Esa duda me llevó a explorar las posibilidades y fue ahí donde me encontré con la carrera de Diseño Gráfico y Comunicación Visual que, hasta ese momento, no sabía que existía. La idea me gustó, me inscribí y fue un camino de ida, mientras más aprendía sobre diseño, más me sorprendía y hasta hoy sigo actualizando mis conocimientos y aprendiendo y me sigue sorprendiendo el mundo del diseño, es una profesión fascinante.
RM: Contanos de tus estudios. Ahora estas cursando un doctorado en Argentina.
CR: Si, una aventura que inicié recientemente…
Bueno en mis estudios, inicié con la Licenciatura en Diseño Gráfico y Comunicación Visual en la UCB San Pablo – regional La Paz, en ese momento no había la carrera en Tarija. Posteriormente, hice dos maestrías en diseño: Diseño y Dirección de Arte en ELISAVA (Barcelona – España) y durante el tiempo de cuarentena, Diseño de Experiencia de Usuario para la transformación Digital en SHIFTA que también pertenece a ELISAVA.
Y actualmente, soy doctoranda en Diseño en la Universidad de Palermo, lo que me permite investigar en el diseño de empaque del Singani boliviano.

ETIQUETAS
RM: Te especializaste en diseño de etiquetas. Cómo fue tu primera experiencia.
CR: Sobre la primera solicitud de diseño de etiqueta que tuve, llegó justo antes de un viaje que tenía a Panamá, así que tuve que llevar de acompañantes mi cuaderno de bocetos, y mi computadora para los diseños finales, me puse horarios de trabajo en esas vacaciones, y así llegué a las propuestas en los cafés que visitaba, creo que ese trabajo le dio un toque especial al viaje y el viaje le dio un toque especial al diseño de la etiqueta; fue un proyecto que me emocionó mucho, si bien ya había realizado etiquetas en la universidad, era la primera vez que hacía un proyecto de esa magnitud sola. Lo disfruté mucho.
Actualmente con Keemis estudio (en IG: keemis.estudio), hemos abordado diversos proyectos de diseño de etiquetas y de empaques, es un proceso emocionante, que exige tiempo y ser muy detallista. Cada uno de los proyectos que llega a Keemis estudio es diferente, por eso desde un inicio partimos investigando y encontrando las claves para poder proponer un diseño que dialogue con el usuario, que se destaque y que refleje correctamente al producto y la marca.
RM: ¿Cómo abordas el proceso de diseño de una etiqueta de vino o singani?
CR: Cada proyecto es diferente, pero a grandes rasgos, abordamos todos los proyectos en Keemis estudio de forma integral, para esto aplicamos diferentes metodologías y herramientas dentro del proceso creativo, pero todas tienen en común el inicio, que es la fase de investigación. Iniciamos con esta fase para poder entender el producto, la marca, a quien se dirige, y entender el mercado al que se va a insertar.
Una vez concluida esta primera fase, empezamos a conceptualizar y definir lineamientos gráficos, y a medida que vamos definiendo el camino empezamos a ejecutar los primeros bocetos que dan paso a las primeras propuestas.
Finalmente, con el feedback de cliente y del equipo dentro del estudio se afina la propuesta hasta llegar a la final.
RM: ¿Cuáles son las tendencias actuales en el diseño de etiquetas de vino y singani?
CR: La verdad es que hay mercado para todo, y en diseño, todo depende… depende del contexto, depende del producto, depende del público objetivo.
Hace años que los vinos latinoamericanos buscan su propia identidad, son parte de los vinos del nuevo mundo, que destacan por sus características singulares, que no son las mismas que encontraremos en Europa en los vinos tradicionales. Estamos en un momento en el que todo es posible y hay mercado para todo, pero si hay un movimiento muy fuerte por buscar diseño sustentable, más amigable con el mundo en el que vivimos, también hay mucho de los extremos tanto maximalismo como minimalismo.
En cuanto al Singani, en los últimos años hemos sido testigos de un gran crecimiento de nuestro destilado nacional y creo que es algo que recién empieza, estoy segura de que en los siguientes años nos sorprenderá tanto la oferta del producto como su diseño e identidad. También considero que al tratarse de una bebida ligada a la cultura de nuestro país, hay mucho por explorar y explotar, en cuanto a gráfica, empaque y experiencia.
Pero finalmente, lo importante es que tanto el empaque, como la etiqueta y el producto dialoguen con el usuario, estén en sintonía entre sí, sea coherente.
RM: ¿Influye el diseño en su decisión de compra?
CR: Sí, claro que influye en la compra. Un colega del que aprendí mucho me dijo una vez: “la primera venta la hace la etiqueta, la segunda el producto”, estoy muy de acuerdo con él. Existen muchos estudios sobre el impacto del empaque en los consumidores, pues todos somos capaces de percibir lo que promete una etiqueta, no todos pueden explicar o construir ese discurso, pero todos, como consumidores lo percibimos, aunque sea de una forma más inconsciente y guiamos nuestra compra por estos mensajes.
RM: ¿Qué buscan generalmente los consumidores en una etiqueta de vino o singani?
CR: Depende, tenemos quienes buscan estatus, o buscan pausar su rutina, también hay quienes buscan una opción económica, o un buen trato en relación a calidad precio; los consumidores buscan muchas cosas al momento de la compra, y una misma persona, en diferentes momentos, busca cosas completamente distintas.
La etiqueta es una promesa, nos está dando un adelanto de lo que encontraremos en esa bebida, nos invita a probarla, es por esto que el diseño no sólo debe ser “bonito”, el diseño debe estar alineado con todo, porque a todos nos disgustan las promesas que no se cumplen.
RM: ¿Cómo crees que el diseño de etiquetas puede influir en la percepción de una marca de vino o singani y, en última instancia, en su éxito en el mercado?
CR: Justamente hace poco leía un artículo, sobre como las etiquetas podrían influir incluso en la percepción del producto, condicionar lo que sienten al momento de consumir la bebida.
El diseño tiene mucho poder, es un puente entre la marca/producto y el usuario final. Sin ese puente, correctamente realizado, el usuario no llegará a tu producto, podría pasar desapercibido o podría tener la idea errónea sobre lo que es. Así que sí, estoy segura de que puede influir y es una pieza clave en el éxito del mercado, obviamente, el diseño solo no puede volcar la balanza a tu favor: si tienes un muy buen producto, con un mal diseño, la gente no lo tomará en cuenta. Si tienes un muy buen producto, con un buen empaque, pero no es fácil que el usuario acceda a él, más aún si no tiene una distribución adecuada, perderá muchas opciones de compra.
RM: ¿Cómo has visto que evolucionen las etiquetas de vino y singani en Bolivia a lo largo de los años?
CR: Si, definitivamente el diseño ha cambiado, así como nuestros vinos y singanis; a medida que los vinos varietales han tenido más presencia y han incrementado su calidad y el Singani se ha posicionado como la bebida de la que estamos orgullosos y se ha convertido en una bebida de lujo, el diseño de sus contenedores, de sus etiquetas, ha acompañado este cambio.
Es difícil decidir, pienso en varios y quiero contarte cada uno a detalle, cada encargo que llega al estudio tiene su encanto y nos atrapa, además, durante el proceso de diseño llegamos a conocer a nuestros clientes, nos comparten su sueño, nos hacen parte de su historia, y nos confían su proyecto. Al final se convierte en una relación como de complicidad, en la que estamos juntos remando para llegar a destino. Así que es imposible no emocionarse con cada proyecto.
He visto a amigos cercanos hacer realidad sus planes, ver sus botellas con las etiquetas o la marca que diseñamos en mercado me emociona muchísimo, sigo sacando foto cuando me encuentro sus productos en otras partes del país.
Actualmente, están a punto de salir unas etiquetas de un vino, que trabajamos durante al menos medio año, trabajamos todo, desde el concepto de la marca, el nombre, el diseño de marca, y posteriormente las etiquetas, estoy ansiosa porque salga a mercado, nos divertimos muchísimo en el estudio trabajando ese proyecto.
Por otro lado, cuando realizamos las etiquetas de exportación a Alemania de Vinos Magnus y singani Rujero, el hecho de enviar un pedacito de nosotros a otro país nos ha entusiasmado mucho.
Uno de esos proyectos que llevamos como estudio y queremos que siga creciendo es la propuesta de Estudio Abierto, una dinámica que empezamos hace más de 1 año, en la que abrimos las puertas del estudio a profesionales del mundo del diseño, la creatividad y el arte para dar talleres y charlas a quienes estén interesados en aprender algo nuevo y divertirse en el proceso. Hasta el momento nos han visitado profesionales de diferentes lugares del país con diversos talleres de ilustración, fotografía, conceptualización, lettering, entre otros.
Aparte tenemos varios eventos y productos que esperamos se vayan haciendo realidad en un futuro próximo.