Bolivia tiene hasta 2028 para completar su proceso de adhesión como miembro pleno del Mercosur.
De concretarse el acuerdo MERCOSUR-Unión Europea, la medida tendrá implicancias en los flujos comerciales de productos vitivinícolas entre ambos bloques económicos y resulta relevante cuantificar el impacto en precios y costos que puede producirse. Asimismo, existirían efectos en el comercio intra bloque en el Mercosur, atento a que actualmente existe comercio principalmente desde Argentina hacia Brasil.
En ese sentido, El Comité Europeo de Empresas Vitivinícolas (CEEV), que incluye a la Federación Española del Vino (FEV), ha expresado su apoyo decidido al acuerdo entre la Unión Europea y los países del MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia). Según el CEEV, este tratado no solo permitirá acceder a nuevos mercados, sino que también garantizará la sostenibilidad económica a largo plazo del sector vitivinícola europeo.
UN ACUERDO TRAS 25 AÑOS DE NEGOCIACIONES
La Unión Europea y Mercosur han firmado un acuerdo que, si los complicados procesos de ratificación no lo impiden, dará origen a la mayor zona de libre comercio del mundo. Un cuarto de siglo de negociaciones se cerró finalmente en Montevideo, la capital de Uruguay, durante la cumbre de presidentes de Mercosur. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, confirmó el final de las conversaciones en una rueda de prensa
«Tras 25 años de conversaciones, es el momento de finalizar y ratificar rápidamente este acuerdo», declaró Mauricio González-Gordon, presidente del CEEV. Destacó que las disposiciones iniciales sobre el acceso al mercado del vino y la protección de las indicaciones geográficas ya eran prometedoras. Además, las revisiones recientes que abordan problemas medioambientales aportan beneficios adicionales para ambas partes.
Este acuerdo reducirá aranceles y simplificará regulaciones comerciales entre la UE y el MERCOSUR, abriendo nuevas oportunidades para las bodegas europeas en mercados emergentes, como Brasil. Actualmente, este país impone aranceles de hasta el 27% a los vinos importados y enfrenta desafíos regulatorios que dificultan el acceso a sus consumidores. El tratado promete eliminar estas barreras, favoreciendo el crecimiento del sector.
Para el sector vitivinícola español, el acuerdo representa una gran oportunidad de diversificación en una región con más de 300 millones de habitantes. Brasil, en particular, se posiciona como un mercado estratégico para el vino español. Según el Observatorio Español del Mercado del Vino, las exportaciones de vino español a Brasil alcanzaron los 2,2 millones de litros en el primer trimestre de 2024, con un valor de 5,3 millones de euros y crecimientos superiores al 20% en valor en los últimos años.
El director general de la FEV, José Luis Benítez, subrayó la importancia de este acuerdo para fortalecer la competitividad del sector: «Compartimos vínculos culturales e históricos con el MERCOSUR, y este tratado permitirá que nuestras exportaciones sigan creciendo en valor, reforzando la marca España en la región».
Desde la patronal vitivinícola europea, se hace un llamado a los responsables políticos para que reconozcan los significativos beneficios de este tratado y procedan a su ratificación sin más dilaciones. «Este acuerdo es una herramienta esencial para garantizar la competitividad de nuestras bodegas en mercados internacionales y para promover un comercio justo y sostenible», concluyó el CEEV.
BOLIVIA
Bolivia tiene hasta 2028 para completar su proceso de adhesión como miembro pleno del Mercosur, informó Cancillería. En este periodo, el país debe cumplir con la nomenclatura y normativas del bloque, proceso que implica esfuerzos técnicos, jurídicos y sociales.
El trabajo abarca dos niveles: la participación en comisiones técnicas del Mercosur y la socialización con sectores económicos, empresariales y educativos. «No será posible una adhesión plena si los principales actores, como los sectores económicos y sociales, no están involucrados», señaló.
El Mercosur ofrece fondos para apoyar a pequeños productores, mejorar infraestructura y fortalecer la integración comercial, lo que representa oportunidades para Bolivia.
El Protocolo de Adhesión de Bolivia al Mercosur, en vigor desde agosto, establece que el país debe adecuarse a las normativas del bloque, como el Tratado de Asunción y otros protocolos constitutivos.
