Conversamos con Carlos Brun, propietario de La Vinoteca. Un espacio que lleva más de 20 años cultivando la cultura del vino y singani. Durante este tiempo, Carlos aprendió del mundo de la vitivinicultura de alta altura. Siempre dispuesto a aconsejar a los turistas para que se lleven la mejor impresión y los mejores productos.
A propósito, a Carlos Brun le quedó grabado una frase que dijo un uruguayo sobre nuestro valle: “aquí tienen la lágrima que se le escapó a Dios”, haciendo alusión al excelente terroir y clima para elaborar vinos.
En tanto, hablamos sobre las novedades de las bodegas en cuanto a nuevas propuestas.
Por ejemplo, Brun anotó sobre la cepa Marselan, “ya no se cultiva en Europa, y que aquí está dando buenos resultados. Como la bodega Kuhlmann, que le dio un gran realce haciendo gran reserva. O la bodega Campos de Solana que también produce con Marselan”.
Continúa Carlos Brun: “otro ejemplo es la bodega Kohlberg que sacó un rosado Flamat. La bodega Aranjuez con Pionero, hecho con uva Bonarda que hasta hace unos años aquí en Tarija era completamente desconocida, son vinitos suaves, tranquilos, fáciles de tomar, al igual que en su momento trabajaron con Tannat. La Concepción que está en un periodo de reinventarse, tratando de realzar algunas líneas de vinos antiguos que tenían. La bodega Magnus con su Sangiovese, una uva suave, agradable, bien afrutada.
Por otra parte, señala que últimamente surgieron nuevas bodegas, con interesantes propuestas, nuevas cepas que ya vienen dando buenos resultados, lo que significa nuevas experiencias de sabores que causan buena impresión y un gusto agradable.
“Se pueden llamar bodegas boutique porque todavía están en esa transición, tal vez no sean bodegas industriales pero tienen mucha tecnología y sobre todo la forma de hacer los vinos de la mejor forma europea. Van innovando con nuevas uvas. Entre las bodegas, por ejemplo te puedo señalar Cruce del Zorro, Cañón Escondido, Tarijeñito, Jardín Oculto, Barbacana, Jucumari, Sausini. En la zona de los Cintis las bodegas Cepas de mi Abuelo o Cepas de Fuego, entre tantas otras.
Otro tema que apuntó tiene que ver con el resurgimiento de cepas criollas. “Tienen más antigüedad en esta zona de los valles, contienen ciertas particularidades de sabores, como la Vischoqueña o la Negra Criolla y otras propuestas más que la gente está empezando a tener curiosidad”.
Contó que hay una uvita en Sella que ya prácticamente ha desaparecido, “la usaban como uva de mesa, se llama Favorita, entonces hacer un vino sería interesante, también, la Mollera que es una uva blanquita muy rica, y podríamos incluso mezclarla con otra uva de mayor volumen como la Moscatel, el toque saldría muy bien”.
Rescató que la noticia más importante que recibimos es que los Estados Unidos certificaron su mercado al singani y lo reconoció como bebida única de Bolivia. “Para nosotros se abrieron las ventanas y todas las puertas de la casa, o sea, tenemos que aprovechar esta gran oportunidad”
Ahora creo que vamos en buen camino en cuanto al tema del singani. Están habiendo nuevas propuestas, ya son bidestilados o tridestilados, que los hacen en alambiques de cobre, a la usanza europea, que son muchísimo más aptos para la elaboración, “un gran paso”. Cuenta que le sorprendió bodegas como Parascocha y también Sausini. Hay otras bodegas, la Angostura y Quimera que son de Camargo. Obviamente el singani Don Lucho que son de bodegas más tradicionales añejados en roble. Recordó que Rujero con Tarixa, el 2005 ya fabricaba en barrica de roble francés, con 7 años de añejamiento. “Ahora por la calidad la gente toma como el cogñac, completamente puros, son productos novedosos”.
Al finalizar, destacó el emprendimiento de La Vinoteca. “Tenemos más de 20 años de tradición, contamos con un lugar más cómodo, un espacio adecuado para degustar un vino y probar un singanito, asimismo tablitas de jamones y quesos tarijeños. Este negocio me trajo grandes amigos y sobre todo aprendí sobre el vino, tanto ir a las bodegas llevando turistas. La Vinoteca se sigue manteniendo gracias a Dios, un gran esfuerzo personal y de mi esposa”.