El enoturismo une dos actividades extraordinarias que forman parte de las experiencias más importantes del hombre contemporáneo, el vino y el turismo.
El turismo del vino creció de la mano del aumento de los flujos de turismo mundial y del mayor consumo de vino de calidad y gracias a la curiosidad por saber más del origen y el proceso de elaboración. El enoturismo se transformó en una propuesta innovadora que refleja cada vez más la experiencia y la identidad de nuestros territorios vitivinícolas.
El enoturismo, como manifestación del turismo temático, satisface tanto a la demanda como a la oferta. El turista recibe conocimientos y disfruta de los paisajes vitivinícolas y del buen beber mientras que la bodega y los productores promocionan sus marcas y productos, realizan ventas directas y logran la fidelidad de sus clientes.

El enoturismo posibilita gestionar la riqueza vitivinícola de nuestras regiones y está relacionado con la identidad, la cultura y el paisaje. Es el encuentro entre el vino, la cultura y el turismo como una manera de poner en valor a regiones vitivinícolas para convertirlas en destinos turísticos.
El Día Mundial del Enoturismo como una manera de poner en valor esta maravillosa actividad que une al vino y al turismo. El turismo del vino, como sucedió en muchas regiones de vino en América Latina, ha tenido un gran desarrollo en los últimos tiempos generando un importante desarrollo, inversiones y empleo.
Los enoturistas disfrutan cada vez más el enorme atractivo de las zonas vitivinícolas con sus atractivos paisajes, su historia, su arquitectura, su riquísima gastronomía y arte, mientras conocen bodegas y viñedos y disfrutan de grandes vinos. El enoturismo es mucho más que visitar bodegas, es ponerse en contacto con la cultura que emerge alrededor del vino.
La combinación de vitivinicultura y turismo, expresada en el turismo del vino, contribuyó a la mejora de la imagen y el prestigio de las marcas regionales y ayudó a redefinir el posicionamiento de los destinos enoturísticos, ampliando la oferta turística, con una fuerte identidad cultural y patrimonial.
El enoturismo seguirá creciendo porque habrá un incremento del turismo sostenible, con una preferencia de viajes con menor impacto ambiental, actividades orientadas a beneficiar a las comunidades locales y a la conservación de los entornos naturales. El gran desafío será diseñar integralmente los espacios y los productos de los destinos enoturísticos para cumplir con las exigencias de consumo y de sanidad, con especial énfasis en el cuidado y la seguridad de los viajeros y el respeto del ambiente.

Origen del Día Mundial del Enoturismo
La creación del Día Mundial del Enoturismo surgió en el año 2009, gracias a la iniciativa europea de la European Network of Wine Cities (Red Europea de Ciudades del Vino-RECEVIN), con la finalidad de potenciar el turismo del vino, así como promocionar y destacar la importancia de las regiones vitivinícolas desde el punto de vista económico y cultural.
¿Qué es el Enoturismo?
El Enoturismo o Turismo Enológico es una modalidad de turismo que se enfoca en las zonas de producción vinícolas, destacando su historia, trayectoria y aporte cultural.
Se vincula con el turismo gastronómico y el turismo cultural, promocionando las bondades de estas regiones vitivinícolas, así como la promoción y exhibición de sus productos a través de diversas actividades, tales como recorridos, rutas y catas de vino.