La inauguración del salón fue parte de los actos conmemorativos por los 200 años de independencia de Bolivia.
El Salón de Vinos y Singani del Bicentenario en el Centro Plurinacional de las Culturas y las Artes Matilde Casazola “La Sombrerería” tuvo una amplia acogida durante los festejos de los 200 años de fundación de la República de Bolivia en la ciudad de Sucre, la semana pasada.
Con la presencia de embajadores y delegaciones internacionales se presentaron cerca de una treintena de bodegas, las más importantes de Bolivia y galardonadas internacionalmente. La finalidad de este salón, más que las ventas directas, fue exponer lo mejor de los vinos y singanis bolivianos y contar la historia de estas bebidas emblemáticas.
El evento celebró el legado que fluye por las venas, que es la tradición del vino y del singani boliviano, como parte de un homenaje más al Bicentenario de Bolivia.
Se mostró al Singani, como bebida originaria, propia de los bolivianos, una bebida emblemática boliviana de exportación, que en la actualidad llega a importantes mercados del mundo, como Estados Unidos y Reino Unido, entre otros. Ahora con el ingreso de Bolivia a los BRICS se empezó a exportar hacia el mercado de China e India.
A la vez se reconoció los premios internacionales que reciben los vinos, que también se exportan. Como por ejemplo, en la XXIII edición del Concurso Internacional de Vinos, Vermuts y Espirituosos Bacchus 2025, realizado en Madrid (España), en abril, Bolivia obtuvo un total de 18 medallas, destacándose entre más de 1.600 muestras de 18 países.
El salón mostró al mundo la gran diversidad y riqueza que tiene Bolivia con la historia de los vinos y singanis
La actividad vitivinícola llegó al territorio nacional en el siglo XVI, de la mano de misioneros españoles que sembraron las primeras cepas en los valles de Cinti, Tarija y Potosí.