Tarija no solo se vive entre viñedos y tradiciones, también se recorre sobre dos ruedas, que traen consigo inversión, intercambio cultural y nuevas oportunidades para el desarrollo regional.
“Sintiendo Tarija” es una plataforma de turismo en motocicleta que, desde hace ocho años, viene construyendo una marca destino orientada a un segmento específico y estratégico: viajeros de alto poder adquisitivo que recorren largas distancias sobre dos ruedas.
Su director, Christian Magnan [perfil de Instagram], confirmó que para el encuentro programado el 5, 6 y 7 de marzo se proyecta la llegada de al menos 200 visitantes, principalmente de países vecinos y del interior del país. Se trata de un perfil de turista que consume alojamiento de categoría, gastronomía, rutas escénicas, bodegas y experiencias complementarias.

ALTO IMPACTO
El mototurismo se ha consolidado en los últimos años como uno de los segmentos con mayor capacidad de gasto dentro del turismo de experiencia. No responde a viajes masivos ni paquetes tradicionales, sino a desplazamientos organizados, clubes y caravanas internacionales que priorizan seguridad, logística y destinos con infraestructura adecuada.
Este flujo representa un impacto directo en hoteles, restaurantes, estaciones de servicio, talleres especializados y operadores turísticos. Además, viaja con capacidad de gasto superior al promedio, invierte en equipamiento, gastronomía premium y experiencias diferenciadas.
OCHO AÑOS
Magnan destacó que la proyección de 200 visitantes extranjeros no es casualidad, sino resultado de una planificación sostenida durante casi una década, ya que trabajaron en redes de motociclistas, articulaciones con clubes y estrategias de difusión que apuntan a consolidar a Tarija como parada obligatoria dentro de las rutas sudamericanas.
El evento no se limita a la concentración de motos. Incluye actividades culturales, recorridos organizados, integración con actores locales y una agenda diseñada para mostrar el potencial turístico del departamento más allá de lo urbano.
TARIJA DESTINO
Los valles tarijeños ofrecen condiciones naturales propicias para este segmento: carreteras panorámicas, clima templado, distancias accesibles y una combinación de paisajes que integran montaña, viñedos y patrimonio urbano.
La tradición vitivinícola del departamento se convierte, además, en un atractivo complementario. La posibilidad de recorrer bodegas, disfrutar del vino de altura y combinar rutas escénicas con experiencias gastronómicas fortalece la propuesta integral del destino.
La apuesta de “Sintiendo Tarija” refleja un cambio en la lógica de promoción turística: ya no se trata únicamente de atraer grandes volúmenes de visitantes, sino de captar segmentos específicos con mayor capacidad de gasto y mayor permanencia.
Marzo podría marcar un nuevo hito para el turismo tarijeño, consolidando al departamento como referente del mototurismo en el sur del continente y reforzando su presencia en el mapa internacional de destinos especializados.
