Cerca de año y medio la periodista Marie France Perrin Ballivián hizo un recorrido por las bodegas bolivianas. Durante ese tiempo logró empaparse de la producción vitivinícola en el país, desde la riqueza de sus terrenos, las anécdotas de quienes se dedican al rubro y, claro, las cualidades de los vinos y singanis que nacen de estos viñedos.
Un viaje por Mendoza, una de las provincias más importantes en cuanto a la producción de vinos en Argentina, la inspiró a emprender un viaje del que pudiera recoger los insumos para contar qué hay detrás de cada botella que se elabora en Bolivia. Hoy, esa travesía rinde sus frutos y ya está lista para presentar su libro “Heroicas viñas bolivianas”, en el que sus palabras van de la mano con las fotografías de Enrique Quiroz, que logró capturar escenarios, rostros y paisajes para deleite de los lectores.
“He aprehendido mucho realmente del sector. Hacer un libro es un proceso. Lo que más me ha llamado la atención fue conocer las historias que hay detrás de cada botella de vino, contar con nuevas cepas, el esfuerzo de la gente, sus anécdotas”, refirió.
También habla de la variedad de vinos y singanis de cada una de las bodegas, sus logros y premios obtenidos, pero nada la conmovió más que el lado humano detrás de cada emprendimiento.
Este viaje comenzó en octubre del 2021, pasó por Samaipata, Cintis y el valle tarijeño, ya en diciembre pasado ese viaje estuvo plasmado en papel.
En un análisis sobre cómo avanza el rubro, señaló que Santa Cruz es una apuesta emergente, un noventa por ciento de las bodegas de mayor industrialización se encuentran en Tarija, en los Cintis “está la historia, el pasado que se está rescatando de esa uva que crecía trepando árboles y ahora las pequeñas bodegas están usando esa uva”.
Entre los recuerdos e historias de emprendedores y viñateros, a quienes calificó como gente “soñadora y optimista”, también tuvo la oportunidad de escuchar todos los obstáculos y desafíos que enfrentan para poder consolidar el rubro, desde factores climáticos hasta el contrabando. Es por eso que también espera que este libro ayude a concientizar a los amantes del vino y el singani a consumir productos bolivianos.