Los reconocimientos alcanzados por siete etiquetas nacionales ratifican el avance cualitativo de la vitivinicultura boliviana y la creciente proyección internacional de los vinos de altura.
La vitivinicultura boliviana volvió a cosechar reconocimiento internacional en el Concours Mondial de Bruxelles (CMB) 2026, uno de los certámenes más prestigiosos y exigentes del mundo del vino.
Los resultados confirman la consolidación de Bolivia como productor de vinos de calidad y evidencian la diversidad de propuestas que actualmente caracterizan al sector, desde blancos aromáticos hasta tintos de guarda elaborados a partir de variedades que han encontrado en los valles de altura condiciones excepcionales para su desarrollo.

PLATA
Las máximas distinciones obtenidas por el país en esta edición fueron las medallas de Plata otorgadas a:
- Moscato Colección 2024, de Marquez de la Viña.
- Santo Patrono Altiplano 2023, de Kuhlmann y Cía. Ltda.
Ambos reconocimientos adquieren especial relevancia al provenir de una competencia donde miles de muestras de todo el mundo son evaluadas mediante degustaciones a ciegas por expertos internacionales, entre ellos enólogos, sommeliers, periodistas especializados, compradores y analistas del sector.

MERIT
Junto a las medallas de Plata, otras cinco etiquetas bolivianas recibieron la distinción CMB Merit 2026, una categoría que destaca vinos de notable calidad que lograron sobresalir durante las evaluaciones del concurso.
Los vinos reconocidos fueron:
- Capítulo II 2025, bodega Casa de Relatos.
- EVQNC Vischoqueña Malbec 2022, DGR Wines SRL.
- Syrah Reserva Barbacana 2024, bodega Barbacana.
- Tannat Summum Barbacana 2024, bodega Barbacana.
- Castilla Bi Varietales Chardonnay–Sauvignon Blanc 2024, bodega Landsuá.
CMB
El Concours Mondial de Bruxelles es considerado una referencia global dentro de la evaluación de vinos. Sus reconocimientos tienen un impacto que trasciende el ámbito técnico, ya que son utilizados por importadores, distribuidores y consumidores como indicadores de calidad.
Para las bodegas bolivianas, estas distinciones representan una herramienta de posicionamiento en mercados internacionales y una oportunidad para fortalecer la imagen del vino nacional en un contexto de creciente competencia global.
En un escenario donde los consumidores buscan cada vez más productos con identidad territorial y origen diferenciado, los vinos bolivianos encuentran una ventaja competitiva en sus características de producción de altura.
Para una bodega, una medalla del CMB representa:
- Validación técnica independiente.
- Mayor visibilidad internacional.
- Herramienta comercial para exportaciones.
- Posicionamiento frente a consumidores especializados.
En mercados donde los vinos bolivianos todavía son poco conocidos, este tipo de reconocimientos funciona como una garantía de calidad y facilita el acceso a nuevos canales de comercialización.