En Bolivia, el historiador Guillermo Cardona, viene luchando por alcanzar la máxima categoría mundial para nuestros paisajes vitícolas. Avanzó un gran trecho. Ya se cuenta con 10 leyes municipales y 2 departamentales (Potosí y Chuquisaca). Ya pronto se promulgará Tarija y con ello irá rumbo a la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia.
“El expediente que estamos construyendo requiere un protocolo. Que va desde el ámbito municipal, departamental, nacional y posteriormente a París, donde es la sede de la UNESCO”, aclara Cardona.
El paisaje cultural histórico de la viticultura de Bolivia abarca diez municipios y tres departamentos del sur, los cuales cuentan con criterios de valor diferencial que demanda la UNESCO, mediante el ámbito del LANDSCAPE. Los paisajes históricos vitícolas reconoce la valorización del territorio con cualidades únicas y especiales que a través de generaciones hasta nuestros días lograron preservar ese patrimonio cultural inmaterial del saber hacer: sabemos hacer vinos y Singani, explica Cardona.
Agrega que en Tarija, gracias al apoyo de la Gobernación y a la gerencia técnica de la Asociación de Municipios de Tarija AMT, se pudo avanzar. Se promulgaron leyes municipales que constituyen paisajes vitícolas a Padcaya, Uriondo, Cercado y San Lorenzo. “Ahora estamos en las gestiones de lograr la ley departamental, que declare a los paisajes culturales históricos de la viticultura como patrimonio cultural”.
TERROIR HISTÓRICO
Potosi
- Kochas y Santiago de Cotaigata
- Padcaya, Uriondo, Cercado y San Lorenzo
Chuquisaca
- Camargo, Villa Abecia o Camataquí, Carreras y San Lucas
PAISAJES HISTÓRICOS
La vitivinicultura puede llegar a considerarse un arte que en muchos lugares del mundo se desarrolla en escenarios espectaculares. Ya sea por la singularidad de sus viñedos, sus paisajes, las prácticas o la tradición familiar.
La UNESCO ha reconocido a muchas de esas regiones como Patrimonio Mundial. La lista de regiones vitivinícolas que integran el “Unesco World Heritage” cautiva con sus ubicaciones, sus costumbres y entornos, que han logrado preservarse muchas de ellos a lo largo de los siglos, elaborando vinos con un legado histórico.
PATRIMONIO MUNDIAL
La UNESCO categoriza a los paisajes culturales como paisajes vivos, que mantienen un rol activo en la sociedad contemporánea y están íntimamente ligados a modos de vida tradicionales que continúan evolucionando a través del tiempo. Al día de hoy, existen catorce viñedos inscriptos en la Lista de Patrimonio Mundial. Otros diez viñedos figuran en la Lista Indicativa. La inscripción de un bien como Patrimonio Mundial funciona, mucho más que en el pasado, como un catalizador de desarrollo local
La vitivinicultura es mucho más que el crecimiento de las empresas vitícolas y bodegueras. La identidad cultural de nuestras regiones está indisolublemente atada al patrimonio material e inmaterial de la viña y el vino, que no es estático, sino que vive y se transforma y le otorga una dimensión social y territorial a la vitivinicultura, todavía no debidamente comprendida ni integrada en la concepción más abarcativa de paisaje cultural, que especifica una dimensión de varias y complejas problemáticas.
El interés de trabajar sobre los paisajes vitivinícolas permite protegerlos, ya que son territorios valiosos, pero muy frágiles, entonces la necesidad de encontrar un equilibrio adecuado entre el desarrollo y la protección teniendo siempre como meta la sustentabilidad.
PROBLEMAS
- Desorden y falta de planificación en los usos del suelo y avance indiscriminado de la urbanización sobre los cultivos.
- Atractivas ofertas y rendimiento económico de las tierras vitivinícolas para ser parceladas y explotadas por emprendimientos inmobiliarios.
- Desvalorización y desaparición de viticulturas patrimoniales, testimonio de los quehaceres propios del lugar.
- Desvalorización y desaparición de vinos patrimoniales.
- Pérdida de valoración social de la actividad.
- Abandono de tierras vitivinícolas y de costumbres agrícolas.
- Desaparición paulatina del viticultor.
BORGOÑA, FRANCIA
Esta región se distingue por sus condiciones climáticas y la diversidad de sus “terroirs”, situados en las laderas de Côte de Nuits y Côte de Beaune, que fueron los factores decisivos para que la UNESCO considere a Borgoña, Patrimonio Cultural de la Humanidad.