Si los amigos de Ramiro Pioti Moreno Baldivieso tuvieran que dedicarle una canción sería “Amigos”, una balada interpretada por Alejandro Lerner y los Enanitos Verdes, que se puso de moda en los 90 cuando también se difundía la serie de televisión “amigos son los amigos” protagonizada por Carlín Calvo y Pablo Rago. Una parte de las estrofas dice: “Esos buenos momentos, que pasamos sin saber… Que un amigo es una luz, brillando en la oscuridad… Siempre serás mi amigo… No importa nada más!”.
Si hay un valor que caracteriza a Pioti Moreno es la amistad. ¿Y por qué será? Pienso que sucedió en aquellos años de la Tarija del subdesarrollo y felicidad, donde la generación de nuestros mayores convivió en las calles y el río Guadalquivir, espacios abiertos de construcción de vínculos y afecto mutuo para toda la vida.
Es miembro de la cuerda “Los Millonarios”. Pioti señala que el nombre se dio por la sobre oferta de cariño y amistad. Grupo que realizó acciones positivas a favor del deporte, cultura y la juventud tarijeña.
Pioti no se desvinculó de su tierra. Cada año abrió de par en par las puertas de su casa para celebrar su cumpleaños al calor de las amistades de varias generaciones. Y para seguir ligado al valle central de Tarija, hace un par de años atrás, decidió ingresar al mundo de la viticultura. Ahí arrancó una nueva relación con su tierra y los amigos. Creó, junto a sus tres hijos, la bodega Cruce del Zorro. Él cuenta que se inspiraron en una leyenda campesina: si un zorro se te cruza es señal de buen augurio para la cosecha.

“El 2015 nació el deseo de crear algo diferente y de revolucionar la industria boliviana de vinos con la producción de pequeños lotes premium enfocados en mostrar que el país puede alcanzar los estándares más altos. Así se fusionó el cuidado de la tierra, la colaboración cercana con los productores y el arte de un trabajo apasionado”, relata Pioti.
Recién lanzó un nuevo Singani La Viuda Reposada, que fue presentado en el cuarto Wine Fest [perfil de Facebook]. Al respecto la revista Moscatel conversó con Pioti de este tema y muchos más:
RM: En resumidas líneas contanos sobre vos. Tu ascendencia familiar. Tu carrera profesional.
RMB: Gracias por la entrevista y te puedo comentar que tengo una tradición familiar muy larga y antigua de Tarija tanto de la familia de mi papa Moreno Mealla como de mi mama Baldivieso Velasco, y desde luego cuento con una vasta relación de familia que se extiende a La Paz, Santa Cruz y Sucre. Yo me eduqué desde primaria y secundaria en el Colegio Antoniano en Tarija; mis estudios universitarios los hice en la Facultad de Derecho de la Universidad Mayor de San Andrés en La Paz, y también obtuve un grado académico de Magistri in Legibus (Maestria en Leyes LLM) en la Harvard Law School, ejerzo la profesión de abogado por casi 50 años y toda mi trayectoria profesional dedicada al Derecho sin interrupción, no habiendo tenido la oportunidad de desempeñarme como autoridad pública o haber militado en algún partido político.
RM: Cómo es tu mirada hacia Tarija. Cómo la sientes viviendo tantos años lejos. Qué es lo que más añoras.
RMB: Me considero un tarijeño querendón y amante de su tierra, soy convencido de los valores que nos dejaron nuestros padres, creo que el tarijeño en general se encuentra arraigado hacia la tierra no solo por la familia sino por las costumbres y tradiciones que tenemos. Sin embargo, a veces me pregunto qué ha ocurrido con nosotros los tarijeños, nos dejamos absorber por otras actividades y dejamos de lado muchos aspectos importantes para conseguir lo que expresaba el escritor Willy Bluske Castellanos, “el subdesarrollo y la felicidad”.
Tuvimos importantes ingresos económicos hace quince años atrás, con los que podríamos haber solucionado muchos problemas atingentes y urgentes en Tarija, no obstante, veo que la felicidad se nos va alejando con el subdesarrollo, y me pregunto qué mal le hicimos nosotros los tarijeños y los que dicen ser tarijeños a Tarija. Son interrogantes que me son difíciles de responder. Desde luego, una característica del tarijeño es la añoranza a su tierra, a nuestras costumbres, el respeto por la familia y un gran sentido de amistad.
RM: Sos amigo de tus amigos. Contanos sobre ellos. Los proyectos que desarrollaron juntos de forma desinteresada.
RMB: Como te mencionaba antes, creo que una de las peculiaridades del tarijeño es la amistad, a la que nosotros llamamos cuerda, es decir, un grupo de amigos compañeros de curso y algunas veces con mezcla de parentesco.
Considero que el aspecto grupal y de cuerda, ha jugado un papel importante en las relaciones sociales de Tarija, particularmente, por razones de edad, compañeros de curso en escuela y colegio. Tenemos un grupo de amigos que fuimos inicialmente comparsa que salíamos todos los corsos del carnaval, nos identificamos bajo el nombre de “Los millonarios”, pero millonarios de amor, cariño y desde luego de amistad. Con todos ellos, supimos consolidar un grado más superior de ser una simple comparsa para organizarnos en una Fundación tanto educativa, cultural y deportiva y creo que tuvimos éxito, pues incursionamos con temas culturales al incentivar la producción literaria de algunos escritores tarijeños. Educamos a bachilleres tarijeños de colegios fiscales en una buena universidad de la ciudad de La Paz, y también hicimos reconocimientos en vida de renombrados profesionales, poetas y ciudadanos tarijeños, es decir, hicimos homenajes en vida.
En la disciplina del basket, el deporte de nuestros amores, representamos al país en dos eventos internacionales en Montevideo y Bello Horizonte. En la actualidad por diversas circunstancias hemos disminuido en nuestras actividades, pero, esperamos retomarlas cuando se den mejores condiciones.
RM: Que te inspiró a adentrarte en el mundo de la vitivinicultura y cómo ha sido tu experiencia hasta ahora.
RMB: Como te mencionaba mi familia, poseía propiedades en el Valle de la Concepción mucho tiempo atrás, y hasta en época de la Colonia, cultivaban la vid, bien para producir vinos caseros para consumo familiar y el destilado de aguardiente de uva que fue el singani y que tenía como destino las minas de Potosí.
Muy posteriormente, luego de ser abogado y asesor jurídico de varias bodegas nacionales como internacionales y, retomando la tradición familiar juntamente mis tres hijos entramos al campo de la vitivinicultura con el objetivo de competir con productos del exterior como también productos nacionales.
En ese contexto, tenemos desde hace siete años, una sociedad que maneja la bodega Cruce del Zorro que, no es considerada una bodega grande, sino más una productora de vino y singani que ofrecemos ventajas en cuanto a la elaboración y calidad de las cepas de nuestros productos. Puedo afirmar que, se trata de un emprendimiento positivo pero, no exento de riesgos y de muchas dificultades por regulaciones propias del sector vitivinícola, que le imprimimos el mismo entusiasmo que tuvieron mis abuelos en el pasado.
NUEVO SINGANI: LA VIUDA REPOSADA
RM: Hablemos sobre tu nuevo destilado, ¿podrías contarnos más detalles sobre él y qué lo hace especial?
RMB: Con ocasión del Wine Fest en La Paz, introducimos nuestro nuevo producto que le denominamos la Viuda Reposada que es una derivación de nuestra marca renombrada La Viuda Descalza, pero cuyo singani ha reposado durante 12 a 18 meses en barricas de roble francés, y que conserva las características esenciales del singani, sabor, y característica del moscatel de Alejandría.

RM: Podrías hablarnos de los sabores y características
RMB: Desde luego, este producto se caracteriza por su aroma, la suavidad en el paladar, integro en toda la boca y muy fácil de ser tomado tanto en forma pura como mezclado con otros mezcladores que lo hace un trago único no solo por el aroma y su buen gusto, sino, por el color diferente de los restantes productos similares.
La guarda en barrica es un proceso que puede requerir tiempo y cuidado. ¿contanos sobre la duración de la guarda en barrica y cómo seleccionaste las barricas para lograr el perfil deseado?
Al ser el singani un destilado de uva, inicialmente requiere de mucho cuidado y más aún cuando se lo almacena en barricas de roble francés o americano. Se cuida desde ya que mantenga las características especiales que tiene el singani puesto que, si se lo deja por periodos más prolongados en barrica, el proceso de absorción del agua ardiente de uva con relación a las barricas, hace que se convierta probablemente en una denominación de origen muy conocida en el mundo que es el coñac, aspecto al que nosotros todavía no hemos ingresado a esa fase. El cuidado en barrica es permanente y, seguimos las recomendaciones internacionales en cuanto a la nacionalidad y calidad de las barricas para su almacenamiento.
RM: En términos de maridaje, ¿con qué platos o sabores crees que se complementa?
Como todo aguardiente de uva, el singani, o como también en otras partes le denominaron un pre brandi es una bebida para preparar el paladar antes de las comidas, es decir, es un excelente aperitivo que alcanza diría yo a la mayoría de los platos de cocina internacional, y desde luego como un plus café que cambie el sabor del plato que se consumió, dando lugar a conversaciones y tertulias muy agradables entre quienes lo están probando.
RM: En tu opinión, ¿qué papel desempeñan los destilados de singani en la industria vitivinícola boliviana y cómo crees que se pueden posicionar a nivel internacional?
RMB: El singani considero que es la bebida estándar en nuestro país, más aun ahora con el reconocimiento y apertura por parte del mercado Norteamericano como un producto único y característico de Bolivia, y que es importante posicionarlo a nivel internacional para aumentar el consumo y de esa manera la producción nacional a la exportación.
Sin embargo poco se hace para el apoyo del sector de la vitivinicultura por parte de las autoridades nacionales en cuanto a dar a conocer al singani como una bebida (spirit) que puede perfectamente estar al nivel de cualquier otro de los de su clase en el mundo.
RM: ¿Cuál es tu visión y objetivo principal como productor de vinos y singanis en Bolivia?
RMB: Como complemento de lo que estoy expresando, creo que debemos procurar mejorar los viñedos en cuanto a calidades de uva en lo referente al vino, y propender mas hacia lo que en la actualidad se está haciendo en términos de disminuir o eliminar los productos químicos para dar lugar a un nuevo concepto de vinos denominados orgánicos y, desde luego, educar y apoyar a los pequeños y medianos productores, puesto que el adagio dice: buenas cepas, buen vino, malas cepas, puede resultar mal vino
ABOGACÍA Y LA INDUSTRIA VITÍCOLA
RM: ¿Cuáles dirías que son los desafíos legales más relevantes para la industria vitivinícola en Bolivia y cómo habría que abordarlos?
RMB: Te mencionaba que el sector vitivinicultor no recibe el apoyo necesario por parte de las autoridades, principalmente en obtener la garantía y reconocimiento internacional como Denominación de Origen por parte de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual – OMPI/WIPO, en la perspectiva de que se obtenga el reconocimiento de Denominación de Origen: “Vinos de Altura – Tarija”, y el largo anhelo de que nuestro Singani también sea reconocido como una Denominacion de Origen, lo que daría a los consumidores y desde luego productores garantías del producto que se ofrece en el mercado, que en nuestro caso sería destilado de uva de la variedad Moscatel de Alejandría, únicamente como está prescrito en nuestra legislación nacional, pero nos falta el reconocimiento internacional.
Asimismo, creo que deberíamos aunar toda la legislación nacional en lo referente a la industria vitivinícola y del Singani con una Ley General de Fomento a la Industria Vitivinícola y del Singani. Actualmente, me desempeño como presidente de la Sección Latinoamericana de la Association Internationale des Juristes du Dr de la Vigne (Asociación Internacional de Abogados para el Derecho de la Viña y el Vino), que es la rama de aspectos legales de la Organización Internacional del Vino (OIV) en lo concerniente en los países de toda América, Norte y Sur América productores de uva. Y que estamos en la labor de intercambio de experiencias para el mejoramiento del sector no solamente en lo que respecta a temas legales sino los propios de la industria vitivinícola.
De igual manera, llegar a acuerdos tanto público como privado con países pertenecientes a la AIDV para realizar estudios más profundos en cuanto a las bondades y características particulares que tienen los vinos de altura, es decir el alto contenido de resveratrol, un poderoso antioxidante y cuya utilización en otros sectores abriría más la perspectiva de producción en Bolivia.
RM: ¿Qué consejo darías a aquellos que están interesados en incursionar en el mundo de la vitivinicultura y los destilados en Bolivia?
RMB: En la medida en que haya incentivos por parte del gobierno (s) para la mejora y fortalecimiento de la vitivinicultura con seguridad que habrían más interesados en invertir en este campo, puesto que es necesario que en Tarija haya una ampliación de las superficies de vid. Estoy seguro que el sector vitivinicultor adquiriría un papel importante, y mas aun para Tarija, que generaría nuevas fuentes de empleo y mano de obra, la incursión de emprendimientos en enoturismo, turismo ecológico del paisaje de los viñedos, mejoramiento de las rutas del vino y el desarrollo de la culinaria en general.