Las bodegas tienen sus productos inmovilizados. Y el enoturismo, un sector que despegaba, ve cómo sus visitantes se evaporan.
Las barricas están llenas. Las botellas, etiquetadas. Pero los camiones no se mueven. La cadena vitivinícola de Tarija enfrenta una parálisis que golpea en cascada a todos sus eslabones.
Desde la Federación de Empresarios Privados de Tarija (FEPT), su presidente Franz Molina salió a fijar posición con contundencia. La FEPT advirtió que los bloqueos afectan gravemente a la cadena de suministro en ambos sentidos: los productores tarijeños no pueden enviar sus productos al interior del país, pero tampoco reciben los insumos.
Molina recordó que el sector vitivinícola, concentra buena parte del impacto tarijeño: hay exportaciones pendientes que no pueden concretarse.
«Bolivia no puede avanzar si se paraliza. Los cortes de carretera rompen las cadenas de suministro y encarecen los productos básicos con afectación a miles de familias.»
Franz Molina
FEPT

ENOTURISMO
El enoturismo sufre un daño existencial. La Cámara de Operadoras de Turismo Receptivo de Tarija reportó una caída de alrededor del 80% en el flujo de visitantes a la región. La Cámara Hotelera, por su parte, informó que los hoteles afiliados operan entre el 8% y el 10% de ocupación, cuando el piso de viabilidad está en el 25%.
El golpe es especialmente cruel para un sector que venía de un momento de impulso. Esa apuesta, que requirió años de preparación, choca ahora contra una realidad brutal: no hay visitantes que puedan llegar, y los que tenían reservas las cancelaron.
«Se da una mala imagen al exterior. Estamos viendo que el turismo se ve afectado en todo el país y en Tarija. Estas acciones espantan a los visitantes y por ende a la inversión extranjera.»
Franz Molina
FEPT
DAÑO
El mecanismo es simple y su daño, acumulativo. Con los bloqueos, el ciclo se interrumpe antes de comenzar: el vino no llega al eje central, no se vende, y el pago al viticultor queda en espera.
José Luis Sánchez, vocero de la Asociación Nacional de Productores Vitivinícolas (Anavit), señaló que los productores, por su parte, se encuentran en el período de descanso invernal previo a la poda de julio, pero necesitan insumos que tampoco están llegando.
«Es lamentable que un grupo de personas bloqueen y dañen así la economía del país.»
José Luis Sánchez
Anavit