Presentamos la noticia de la famosa revista NAT GEO sobre la revolución de la gastronomía en Bolivia: Al mirar hacia las montañas de Bolivia, se ve que las mujeres están escribiendo la historia, un plato a la vez, “a fuego lento, pero con fuerza”.
“El mundo entero ha puesto su mirada en las alturas de los Andes, pero esta vez no es por su geografía indómita, sino por el fuego que arde en sus cocinas”, señala la revista.
El artículo pone rostro y nombre a las arquitectas de este cambio. En la vanguardia de este movimiento se encuentran figuras cuya tenacidad redefine la identidad boliviana: Marsia Taha, Valentina Arteaga, Emiliana Condoriri (Doña Emi) y la precursora Kamilla Seidler. Juntas, representan trayectoria que va desde la alta cocina de vanguardia hasta el corazón palpitante del comercio callejero.
GUARDIANAS DE SABOR Y CIENCIA
Marsia Taha, nombrada la Mejor Chef Femenina de América Latina 2024, es el rostro de una gastronomía que trasciende el plato. National Geographic destaca su proyecto Sabores Silvestres, una odisea de investigación que la ha llevado desde las profundidades de la Amazonía hasta los picos del Altiplano. Taha no solo cocina, preserva el conocimiento ancestral y lo eleva a la categoría de arte global en su nuevo restaurante, Arami. Su labor es un acto de soberanía alimentaria, demostrando que el futuro de Bolivia está enterrado en sus raíces.
La juventud y visión estratégica de Valentina Arteaga en su restaurante Phayawi («cocina» en aymara) marcan un hito. Tras formarse en las capitales culinarias del mundo, ella regresó a su tierra para reivindicar los sabores de casa con una técnica impecable. Su historia es la de una generación que ya no busca validación en el extranjero, sino que invita al extranjero a maravillarse con lo propio.

LA POLLERA EN LA ESCENA GLOBAL
National Geographic destaca el reconocimiento a la mujer de pollera. Emiliana Condoriri, conocida cariñosamente como Doña Emi, personifica la resistencia. Lo que comenzó como un puesto de rellenos para sobrevivir, hoy es un ícono destacado incluso en plataformas como Netflix. Doña Emi representa a las miles de «caseras» que, con sus manos expertas y su sombrero de bombín, han sostenido la cultura culinaria del país durante siglos, a menudo enfrentando la discriminación. Hoy, el mundo las celebra como los verdaderos pilares del sabor nacional.
CAMBIO DE PARADIGMA
El artículo denuncia una estructura donde, históricamente, la mujer dominaba el mercado y la cocina hogareña, pero el hombre se llevaba el crédito en las «cocinas profesionales». Esta narrativa está cambiando. El liderazgo de estas mujeres está rompiendo el techo de cristal de la gastronomía andina.
Bolivia ha dejado de ser el «secreto mejor guardado» de Sudamérica para convertirse en un referente de sostenibilidad y empoderamiento. La gastronomía se ha transformado en el vehículo más poderoso para la inclusión social y el orgullo nacional. La mujer boliviana se levanta hoy como la líder indiscutible de una revolución que se sirve a fuego lento y fuerza imparable.
Fuente: JESSICA VINCENT/NAT GEO/.
