Un grupo de maestrantes en Wine Management provenientes de Europa y Estados Unidos disfrutaron de lo mejor que tiene para ofrecer el Valle Central de Tarija y los Cintis chuquisaqueños en época de vendimia. Conocieron los viñedos antes de la cosecha, los paisajes, la calidad de su producción y la calidez de los dueños de sus bodegas.
La Organización Internacional de la Vid y el Vino (OIV) ofrece anualmente esta maestría, en la que participa una variedad de profesionales relacionados a la vitivinicultura, desde administradores, somelliers, enólogos y otros. El coordinador del recorrido en Bolivia, Luis Antelo Bruno, explicó que en esta delegación llegaron ocho personas, cuatro de Francia, dos de Estados Unidos, uno de Alemania y uno de Australia.
Algo que maravilló a los maestrantes fueron los paisajes que, además de hermosos, entregan la posibilidad de encontrar frutos de diversas características, el hecho de que en una región existe vid con cáscara más gruesa con mayores taninos, fragancias y sabores más concentrados que en otros sitios.
El domingo 19 llegaron después de recorrer la región productora de Argentina. Su visita en Tarija comenzó con las bodegas de Barbacana, Campos de Solana y Magnus; luego partieron a los Cintis. Todos quedaron gratamente sorprendidos porque hallaron uvas y bebidas de alta calidad.
Algo que maravilló a los maestrantes fueron los paisajes que, además de hermosos, ofrecen la posibilidad de encontrar frutos de diversas características, el hecho de que en una región existe vid con cáscara más gruesa con mayores taninos, fragancias y sabores más concentrados que en otros sitios.
Durante la visita, también se asombraron por las bondades del terreno en la región que permite el cultivo de vid a más de 1.800 metros sobre el nivel del mar.
Particularmente de su viaje por los Cintis, destacaron su sistema de cultivo y conducción para el riego, además de la calidad de vinos y singanis que se elaboran con variedades nativas. Un apunte especial al singani, que les sorprendió por su calidad, sabor y aroma.
La coordinación hizo hincapié en la calidad de atención de cada una de las bodegas, lo que aporta a conformar la imagen del país en el mapa vitivinícola mundial. Los enólogos y propietarios han estado presentes, abrieron sus puertas y dirigieron la visita de los maestrantes mientras contaban la historia de cada emprendimiento, lo que permitió mejorar la calidad de la experiencia para cada maestrante.
Tras dos jornadas, el grupo partió hacia Chile, Uruguay y Francia para concluir su recorrido, llevando la imagen de que el volumen de producción de Bolivia es menor a otros países, pero eso contrasta con su alta calidad.