Las empresas vitivinícolas no descartan aumentar el precio de los vinos y los singanis a partir del 2025, especialmente por el aumento en el costo de los insumos nacionales, como aquellos que se importan del exterior.
La situación está difícil por la escasez de dólares que resta competitividad al rubro, por lo cual se espera que las autoridades puedan solucionar los problemas.
Al respecto, se consultó al gerente de bodegas Kuhlmann, Franz Molina, quien admitió que los problemas económicos del país tienen mucha incidencia en el rubro. Se le preguntó si la crisis económica de Bolivia está incidiendo en el rubro vitivinícola, respondió que todo es una cadena, los insumos cada vez son más caros, las importaciones se están haciendo casi imposibles, hay ciertos insumos que no se encuentran en Bolivia.
“Lamentablemente las transferencias bancarias ahora están en un 68%, es muy fuerte, todo tiende a incrementarse, en enero se vendría un incremento, ya que no nos queda otra opción”, declaró.
Entonces, el año 2025 podría haber otros precios: “claro que sí, ya que estamos atravesando una situación muy volátil y esperamos que a las autoridades que les corresponda puedan solucionar este tema”, dijo.
Respecto el contrabando de bebidas desde Argentina, admitió que disminuyó, no porque en Bolivia se hayan asumido acciones para hacerlo: “los últimos cinco años hubo gran contrabando, como nunca en toda la historia”.
Molina aseguró que su empresa siempre está apostando por el departamento de Tarija y por el país, son tres generaciones que arriesgan por su tierra y esperan continuar con ese propósito.
Su bodega tiene una política de que todos los insumos se compren en Bolivia, adquirirlos en el país, aunque a un precio “un poquito más caro”, sin embargo, hay insumos que no se encuentran y tienen que importarse, admitió.