Uyuni, uno de los destinos más fascinantes del planeta, refuerza su posición como epicentro del turismo internacional con una histórica inversión de Bs 100 millones en la modernización del aeropuerto.
La iniciativa, liderada por el Ministerio de Obras Públicas y financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), busca mejorar la experiencia de los viajeros y consolidar al Salar de Uyuni como un destino de clase mundial.
El ministro, Mauricio Zamora, destacó que la inversión abarca tanto el lado aire como el lado tierra del aeropuerto, con obras que transformarán por completo la infraestructura existente. La nueva terminal de pasajeros, la torre de control, áreas técnicas, infraestructura para bomberos, sistema de control de incendios, iluminación exterior y un amplio parqueo vehicular prometen mayor comodidad, seguridad y eficiencia para miles de visitantes que llegan cada semana.

Uyuni vive actualmente una intensa dinámica turística. Más de dos mil turistas, en su mayoría extranjeros, utilizan semanalmente el aeropuerto, y en temporada alta los vuelos llegan con hasta un 98% de pasajeros internacionales. Corea, China, Japón, Europa y Estados Unidos destacan entre los principales mercados emisores, atraídos por la majestuosidad del salar, los paisajes altiplánicos y la singular experiencia cultural de la región.
“Quedé impresionado al ver que casi todo el vuelo era de turistas extranjeros. Eso nos confirma que Uyuni es una joya turística que debemos cuidar y potenciar”, afirmó Zamora tras una reciente inspección junto a técnicos del BID, ocasión en la que también se anunció un mantenimiento de emergencia de la pista para garantizar operaciones seguras durante todo el año.
Actualmente, Boliviana de Aviación (BoA) opera vuelos diarios con aeronaves Boeing 737-800, mientras que Ecojet conecta Uyuni tres veces por semana. A ello se suman vuelos chárter nacionales e internacionales, lo que eleva el flujo diario a cerca de 300 pasajeros, consolidando al aeropuerto como una de las terminales más activas del suroeste boliviano.
Las obras se coordinan con el Ministerio de Turismo Sostenible, Culturas, Folklore y Gastronomía, en línea con la visión gubernamental de fortalecer el turismo como motor económico. Con esta inversión, Uyuni no solo mejora su conectividad aérea, sino que se proyecta como una puerta de entrada moderna y eficiente hacia uno de los paisajes más extraordinarios del mundo.
El cielo se abre así para recibir a más viajeros, confirmando que Uyuni no es solo un destino: es una experiencia que Bolivia muestra orgullosa al mundo.