El Valle Central de Tarija constantemente elogiado por sus bondades para la producción vitivinícola, pero los factores climatológicos que azotaron a la región entre septiembre y enero han significado un duro golpe para el sector que, ahora intenta mantenerse a flote para consolidar las oportunidades que se abren a nivel internacional, como la Feria Nacional del Vino en España.
Como presidente de la Federación Departamental de Viticultores de Tarija (FEDEVIT), Weimar Rojas, señaló que “ha sido un año muy duro para los productores” al recordar las heladas a fines de la gestión pasada, además de las lluvias y granizadas a inicios del 2023, que impidieron que cada planta produzca la cantidad de racimos que en gestiones pasadas y el tamaño es menor al que se acostumbraba ver en época de cosecha.
La afectación se calcula entre el 30 y 40 por ciento, lo que ha puesto en riesgo el abastecimiento para la elaboración de vinos y singanis, la capacidad de exportación comprometida, e incluso para el mercado nacional. Las repercusiones ya se sienten a nivel local con la baja oferta y un consiguiente incremento de los precios para la uva de mesa.
A pesar de esa situación, también existen buenas noticias, como la reciente certificación por parte de Estados Unidos de la denominación de origen del singani como bebida boliviana, además de la confirmación de que Tarija estará presente en la Feria Nacional del Vino en España.
“No ha sido buen año, pero le pongamos el hombro”, aseveró el gobernador, Oscar Montes, al resaltar que lo más importante es avanzar en la industrialización y “ponernos a nivel para abrir esos nuevos mercados y garantizar la venta masiva del singani”. Como compromiso, confirmó el censo de productores y la adquisición de tecnología.
Ante ese escenario, quienes se dedican al rubro apelan a que las autoridades inviertan en apoyo a los productores y que la población asuma una mayor conciencia sobre la importancia de consumir uva y sus derivados que se producen en Bolivia, antes que la mercadería que ingresa de contrabando.