El otoño es una estación propicia para el consumo de vinos potentes y profundos, maridado con guisos y carnes asadas. Con la llegada del mes de Mayo, el tiempo comienza a alternar entre días soleados y las primeras olas de frío.
¿Cómo podemos afrontar el otoño de la mejor manera? Esta época del año merece ser recibida y apreciada con las recetas de temporada acompañadas de buenos vinos.

¿Cómo orientarse entre tanta oferta? El secreto está en reconocer las características específicas de los vinos y los trucos que ayudan a identificar los mejores maridajes, destinados a potenciar los sabores y aromas de esta época del año. Por ejemplo, es importante no pasarse con los taninos y el contenido en alcohol. Los vinos ideales para el otoño se caracterizan por su cuerpo y su estructura, su buena persistencia y su refrescante acidez.
Los platos de otoño nos proporcionan enormes posibilidades con diferentes variedades de uva tinta. Aprovecha para experimentar con diferentes tintos para encontrar la combinación perfecta con los platos que te sugerimos.
Aquí tienes algunas ideas de maridajes que puedes probar:
Maridar un vino tinto con un buen asado
Puede ser una experiencia gastronómica excepcional por diferentes motivos. Los taninos del vino tinto nos ayudarán a cortar la grasa y a equilibrar la sensación en la boca, lo que hace que cada bocado sea más agradable y menos pesado. Además, los vinos tintos suelen tener sabores profundos y complejos, con notas de frutas maduras, especias y a menudo taninos suaves. Estos sabores se complementan muy bien con el sabor intenso y la textura carnosa del asado, creando una armonía de sabores en el paladar.
Sopas
Del millón de recetas que existen para hacer una buena sopa la mayoría se disfrutan mejor con algún vino blanco, un rosado o un tinto ligero. Sucede que se trata de preparaciones que se consumen calientes y suelen estar siempre bien condimentadas. Es por esto que un vino robusto o de alta graduación alcohólica puede intensificar su carácter y dar lugar a una combinación fatal.
Guisos
Las cocciones largas son sinónimo de esta estación. Pocos platos son tan reconfortantes con papas en una noche fría de otoño. En cuanto al descorche nuevamente la recomendación será por los tintos ligeros, básicamente por que la calidez de estas preparaciones demanda de frescura para equilibrar el paladar. No debe ser un vino frío sino uno que no aumente la intensidad del plato. Para los guisos con carnes buenas opciones son Bonarda, Malbec, tempranillo y Syrah, siempre jóvenes y con mínimo paso por barrica.
Risotto de champiñones con vino tinto Syrah
Los risottos cremosos, especialmente los de champiñones, combinan bien con vinos tintos Syrah. El sabor umami de los champiñones se realza con la fruta oscura y el especiado suave del Syrah, mejor aún si es un vino con notas minerales.
Pasta con salsa de mantequilla con vino blanco Sauvignon Blanc
La frescura y la acidez del Sauvignon Blanc hacen que sea una elección excelente para platos de pasta con salsas a base de mantequilla y hierbas. El vino equilibra la riqueza de la mantequilla y resalta las notas herbáceas.
Queso de cabra con miel y vino espumoso
Este es un maridaje sencillo pero elegante para un aperitivo de otoño. El queso de cabra suave y la miel combinan muy bien con un vino espumoso. Las burbujas refrescantes van a equilibrar la untuosidad del queso y realzarán la dulzura de la miel.
Tarta de manzana con vino de postre Riesling
Para el postre, una tarta de manzana caliente y casera se complementa con un vino de postre Riesling. La acidez equilibrada y las notas de frutas de este vino hacen que sea una elección ideal para resaltar la dulzura y la canela de la tarta de manzana.

Estas son solo algunas ideas pero, la clave está en experimentar y descubrir tus propias combinaciones favoritas. Recuerda que el maridaje de vinos es una cuestión de gustos personales.
