Proponemos una nueva forma de descubrir Bolivia, a través del sabor de su tierra con sus excelentes vinos, y en especial su bebida única y tradicional, el Singani de Altura.
Propiamente, no podemos considerar el singani como un vino, sino más bien un aguardiente extraído de la uva moscatel de Alejandría. El Singani ganó medallas de oro como el mejor destilado frente a piscos peruanos, chilenos y otros productos europeos, en el concurso Vinalies Catad’or América Latina y hasta el cineasta Steven Soderbergh, director de Ocean’s Eleven y Traffic ha sucumbido a este elixir y se encarga de exportar a los Estados Unidos.
El Singani es un aguardiente de altura, joven y aromático, destilado y elaborado a base de uva de la variedad Moscatel de Alejandría. Cepa bien adaptada a las condiciones ecológicas de la viticultura de Bolivia. Cultivada a una altura que oscila entre 1.600 y 3.000 msnm, convirtiéndolo en el destilado de uva de mayor altura del mundo.
Es así que esta bebida se ha convertido en la primera y principal Denominación de Origen de Bolivia desde 1992. El terruño hace del destilado boliviano una bebida especial, pues resguarda parte importante de la historia y cultura del pueblo.
Es una bebida patrimonial del Estado boliviano, tal como lo refleja la Ley N° 774 del 4 de enero del 2016. Estas características le otorgan cierto valor agregado al producto, por ende, obtiene algunas ventajas comparativas frente a sus competidores. Es por esto que el Singani es un producto atractivo y diferenciado para los consumidores de otros países del mundo.
La fama internacional que ha adquirido el aguardiente de uva boliviano es, quizás, la principal razón de que este producto se revalorice en Bolivia. Los bolivianos han comenzado a sentirse orgullosos de sus productos y es así que el consumo interno ha ido en crecimiento.
El Singani es el elegido para realizar esta tarea. Así como otros aguardientes de uva vecinos, el Singani boliviano se esfuerza cada día por mejorar su nivel de producción y calidad, con fin de acceder a mercados internacionales, mientras que, poco a poco, el mercado nacional va redescubriendo su tradición.
El enoturismo se está convirtiendo en una dulce forma de potenciar la riqueza de las regiones, no solo de las bodegas, sino también de los restaurantes y hospederías. Para los amantes del Singani, descubrir este gran aliciente, entre los más altos del mundo se podrán deleitar de su gran intensidad aromática, complejidad en boca y equilibrio.
La llamada Ruta del vino en Tarija pretende potenciar el consumo de esta bebida, obtenida a 1.800 metros de altura, en diversas formas como Poncho Negro, Yungueñito, Chuflay o el Singani sour.
Fuente: http://bolivianing.com
