40 Grados, un libro que cuenta la vida del singani

A fines del año pasado Claudia Prudencio presentó 40 grados.
A fines del año pasado Claudia Prudencio presentó 40 grados.

Cuarenta grados es un libro que te sumerge en el mundo del singani, te invita a conocer este elixir desde su origen, te cuenta su historia, bodegas, composición y todas sus bondades, a través de un viaje por el mágico valle de Tarija y Cinti.

La fotógrafa paceña radicada en México, Claudia Prudencio y su equipo de producción, hicieron una pausa en el rodaje de Los Imperdonables para recorrer las campiñas del Valle de Tarija y Cinti, famosos por su producción de vinos y singanis.

Prudencio con la energía que la caracteriza en los proyectos que emprende y con el objetivo de rescatar las virtudes de Bolivia y las cosas que nos unen a los bolivianos nos sumerge en la maravilla de la bebida emblema de Bolivia.

“La idea inicial era hacer un libro de vinos y singanis. Bolivia tiene vinos espectaculares, pero con el singani podemos brillar solos. Es el único país que produce este destilado que cuenta con denominación de origen”, señala Prudencio.

Durante 21 días el equipo boliviano-mexicano visitó viñedos y bodegas y captaron más de 12.400 fotografías y recogieron historias sobre el proceso de elaboración del singani que se plasma en el libro “40 Grados” (el singani tiene 40° de alcohol, motivo que otorga el título al libro).

El singani se obtiene de la variedad de uva Moscatel de Alejandría a partir de un proceso de destilación y cuyo resultado es un elixir de cristalina pureza y con un aroma singular. “En el libro junté todos los singanis porque representan a los bolivianos y debemos sentirnos orgullosos de lo que tenemos”, acota.

“40 Grados” es un libro neutral, pues destaca el valor del singani. Solamente se imprimieron 600 ejemplares y todos ellos están numerados. Cuenta con 260 páginas y contiene 400 imágenes. No es un libro que solo ilustra, es una herramienta de comunicación, difusión y que, además, rinde un tributo visual a la bebida emblema de nuestro país.

La fotógrafa y autora del libro resalta el potencial que tiene el país para impulsar el turismo y el singani, es un producto que brilla con luz propia“Hay tanto para ofrecer, pero poco se difunde. Por lo tanto, poner el singani en un formato impreso de alto nivel, eleva nuestros estándares como marca país”.

En esta tarea de preservar las costumbres y tradiciones, para Prudencio “las nuevas generaciones han dado el salto cualitativo para el desarrollo de la industria vitivinícola, mejorando la calidad, la presentación y la promoción de sus productos”.

“Para mí fue un verdadero placer hacer este proyecto. Fue un gran descubrimiento. Conocí gente maravillosa y estoy convencida de que todos los singanis representan a Bolivia” concluye la autora.

El libro 40 Grados tuvo su lanzamiento de presentación en la ciudad de La Paz con apoyo de Casa Real.

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